lunes, 22 de junio de 2015

El mensaje que define a Guillermo Zapata.

El actual concejal del Ayuntamiento de Madrid, Guillermo Zapata fue el autor de multitud de mensajes publicados en redes sociales del tipo "Han tenido que cerrar el cementerio de las niñas de Alcaser para que no vaya Irene Villa a por repuestos" o "Rajoy promete resucitar la economía y a Marta del Castillo" Estos son sólo dos de un largo repertorio de mensajes que atentan contra la dignidad de las personas. Sustancialmente, los destinatarios de sus vejaciones eran aquellos que no estaban alineados con su despotismo ideológico.

En su alegato de defensa, argumentó que era humor negro, pero en ningún caso hace gala de su humor negro con Hugo Chávez, Nicolás Maduro, los hermanos Castro, China, el islam o simplemente alguien allegado a él. Este humor intolerable ha servido para que “dimitiera” como edil de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, pero sorprendentemente, tanto el propio Zapata como la actual regidora del Ayuntamiento de Madrid no consideran que tenga que dimitir como representante de la ciudadanía. Haciendo una interpretación sesgada de la ética y moral de la que tanto presume el equipo de la actual alcaldesa de Madrid.

Las reacciones por parte de sus fieles han sido previsiblemente condescendientes, con la boca pequeña hacen hincapié en el humor negro, algo que no tolerarían si fueran ellos la diana de dichos mensajes. Acto seguido han corrido a rebuscar mensajes en el baúl de la red para acusar a menganito y a fulanito, demostrando que nada ha cambiado desde el “Y tú más” estrategia que desde tiempo inmemorial ha servido de defensa en éstas lindes de la política. Demostrado con ello la teoría del embudo, que dependiendo de la ocasión, se coloca la parte más estrecha dónde más interesa, variando ésta tantas veces como sea necesaria.

Entramos en un apartado más de política ficción, el de usar la camiseta reivindicativa en acto oficial haciendo de menos otros muchos problemas que también asolan a esta sociedad, el de declinar la entrega de una medalla a cambio de un titular o sentándose al escuchar el himno de España para demostrar que es más “republicanos” que nadie o hacer de la política un mero marketing, diciendo lo que el pueblo quiere escuchar y escondiendo la cara amarga de la realidad.

Se jactan de grandes discursos populistas que se concretan en el mejor de los casos en la nada, y cuando no, en la ruina absoluta. Y como ya han demostrado, volverán a recurrir al mensaje zafio, grotesco y vejatorio para justificar su anticipado fracaso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario