Ésta es una buena muestra de lo podrido que está esto que alguno se atreve a llamar estado de derecho o igualdad de oportunidades. ¿Cuántas de las plazas que se van a consolidar están ocupadas por miembros que han superado una prueba de Oferta de Empleo Público? ¿y cuántos de ellos han sido colocados a dedo y ahora se quiere oficializar?
A preguntas de ésta índole se prefiere echar tierra encima, ya que uno de los objetivos que han demostrado perseguir los políticos es dejar bien colocados a los suyos mientras tratan de convencernos de lo contrario. No sólo están involucrados partidos políticos, también los sindicatos institucionales, y ahora que se ha cambiado la corporación municipal la pregunta es, ¿se atreverán a cambiar la política de contratación del Ayuntamiento de León?
La empresa obviamente no es fácil. Es imprescindible tener claro la esencia de la que debe emanar la contratación de cualquier empleado público. Todas las personas deben tener igualdad de oportunidades, y no mantener ésta política de contratación a dedo de parientes amigos y allegados. Eso supondrá que la nueva corporación encabezada por el alcalde tendrá que dar con la puerta en las narices a algunos que les han hecho la ola para pedirles el favor “mira a ver si colocas al primo, sobrina, novio, padre, o el gato…”
Ésta sin duda será una prueba de fuego para conocer si ésta corporación es digna de gestionar un excelentísimo ayuntamiento, o simplemente es otra corporación para hacer más de lo mismo.




