En la plaza del ayuntamiento de Matallana han levantado un
gran Ramo Leonés, si la memoria no me falla, creo que ésta es primera vez que se
hace gala de ésta tradición arraigada en las raíces leonesas.
| Ramo Leonés en Matallana de Torio |
Los orígenes del ramo parecen remontarse a épocas
precristianas, en las que el ramo (entendido como una rama de árbol en sí)
tenía un carácter votivo como culto a la fertilidad y preludio de la primavera.
Es, por tanto, un símbolo pagano asimilado por la Iglesia al parecer a través
de las pastoradas (pequeños autos de Navidad que se celebraban en los atrios de
las iglesias de las provincias de León, Zamora y Asturias).
La tradición evolucionó del ramo natural a la estructura de
madera anteriormente explicada, probablemente por influencia del tenebrario
existente dentro de los templos parroquiales donde inicialmente se colocaban.
Más tarde empezaron a situarse dentro de los hogares, de un modo similar al
árbol de navidad.
Con la despoblación del campo leonés acaecida durante el
siglo XX, esta tradición estuvo a punto de perderse por el empuje de otras
importadas, como el ya mencionado árbol, y por ser identificado el ramo como
algo rural y por tanto desdeñable. Actualmente vive un nuevo renacer al ponerse
de moda en la sociedad leonesa, en especial la de la capital provincial. Hoy en
día y gracias a iniciativas de asociaciones y particulares se está devolviendo
la presencia de los ramos leoneses dentro de la sociedad, ya no es extraño
encontrar un ramo en instituciones públicas o privadas, haciendo que los
visitantes que llegan a León pregunten qué es eso. A su vez, son cada vez menos
los que les resulta extraño ver el ramo en la geografía leonesa.
En la actualidad causa tristeza llegar a la mayoría de los
pueblos leoneses y encontrar la despoblación en ellos, y más tristeza te inunda
aún cuando la escasa población, mayoritariamente envejecida, rememora tiempos
pretéritos que enmarcan a éstos mismos lugares desbordantes de juventud,
aspiraciones y duro trabajo en la mina y en el campo.
Es difícil de imaginar para aquellos que como yo no vivimos
esa época, como todas y cada una de las casas estaban habitadas, al constatar
que en la actualidad esos edificios son hogares abandonados a su propia suerte.
| Los buenos deseos para éstas fiestas |
Para paliar ésta sangría poblacional se ha reactivado
planes, comisiones y algún que otro proyecto que habrá tenido rédito en el
bolsillo de algún avezado pájaro que ha volado lejos de las zonas hoy
despobladas.
No está demás soñar con que algún día la tendencia
poblacional se invierta y los pueblos se vuelvan a llenar de personas. Sin
embargo, y a pesar de lo bucólica que pueda ser ésta intención, a día de hoy parece que la vida en los pueblos
ya no despierta el interés de antes.
Mientras todas esas variables se entrelazan con el interés
de cada uno de nosotros, florecen detalles como el gran Ramo Leonés en
Matallana de Torio, despertando la curiosidad de vecinos y foráneos para que
todos nosotros dejemos de hablar aunque sólo sea por un rato de lo mal que está
todo.
¡¡¡Feliz Navidad!!!
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