La emisión de la extraordinaria película PERSÉPOLIS por una
cadena de televisión privada tunecina, Nessma TV, ha supuesto que el dueño de
dicha cadena de televisión tenga que enfrentarse a tres años de cárcel por un
delito de blasfemia.
Eso, no significa que todos los tunecinos y tunecinas estén
en contra de ésta película, pero si que existe intransigencia por una parte de
esa sociedad muy influyente y que no duda en utilizar la fuerza, convirtiéndose
así en un fenómeno peligroso.
Más preocupante es la tipificación de blasfemia dentro de
las leyes de un país, en el que no existe diferencia entre un texto sagrado y
el derecho civil o penal, excluyendo la libertad religiosa como opción a tener
en cuenta para cualquier persona.
No se sabrá si quien te juzga es un dirigente religioso o un
juez ¿Qué más da? Si antes del juicio ya habrás sido juzgado por algunas
personas que se han empeñado en quemar tu propia casa, alentados por alguien
que dice ser un defensor de la fe.
Lo que molesta es que esta película muestra una realidad que
ha resultado incómoda para algunas personas que se han sentido identificadas.
Ahora bien, usted mismo puede verla y reflexionar si es pecado o no.
fantástica pelicula!!!! me sorprendió gratamente.
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