sábado, 24 de septiembre de 2011

ALIMENTACIÓN MUNDIAL ¿MÁS Y MEJOR?



Todos nos hemos preguntado cómo es posible cubrir la demanda de alimentos en el mundo occidental. La clave está en una producción intensiva y una red logística apropiada.
 
Sobre la producción intensiva, pocas son las ocasiones en las que realmente somos testigos de esa producción masiva más allá de las leyendas urbanas, aunque en realidad todos nos imaginamos cómo puede ser. En el documental Food INC se abren las puertas de esas granjas o fábricas de alimentos para comprobar in situ cuales son las estrategias que se han llevado a cabo en los últimos años para poder suministrar de carne,  verduras, cereales… a la demanda creciente de alimentos.
 
Sin duda alguna es desagradable, e incluso se llega a calificar de moralmente reprobable la fórmula mediante la cual estamos consiguiendo esa comida, sobre explotación animal, ingeniería genética, disminución calidad, colorantes y conservantes…
 
A cambio de esa “comida abundante” tenemos que pagar un tributo, una presunta reducción en la calidad de carnes, pescados, hortalizas… y las consecuentes enfermedades achacables posiblemente a esos alimentos. Enfermedades algunas de ellas mortales como la Encefalopatía Espongiforme Bovina EEB o la Escherichia Coli e-colli a los humanos y otras muchas que de vez en cuando azotan a la población como plagas bíblicas que los medios de comunicación se encargan de airear hasta la saciedad y luego pasan al olvido.
 
La sociedad tolera que a unas pocas personas les afecten éste tipo de enfermedades aunque resulten mortales, entre otras cosas porque no hemos desarrollado otras formas de obtener esos alimentos, quizá porque la fórmula actual de producir es la más sencilla, rentable y beneficiosa.
 
Las propuestas alternativas se han quedado en eso, siendo muy variados los motivos. La propia complejidad de desarrollar productos alimentarios de la misma forma que hace cientos de años con pequeñas modificaciones, ello implicaría un aumento exponencial de la superficie del terreno y de la mano de obra necesaria, lo que choca frontalmente con el rendimiento económico, al que nadie está dispuesto a renunciar. Quizá de alguna forma se pueda llevar a cabo ese modelo bajo el sobrenombre de gourmet o ecológico con precios más elevados que la agricultura ampliamente desarrollada en la actualidad.
 
El reto de alimentar a un número cada vez mayor de personas parece imposible de alcanzar, pero la capacidad de invención del ser humano es sorprendente y aunque en un principio existirán recelos justificados a la inclusión de determinadas sustancias, posteriormente no podremos vivir sin ellas, de hecho ésta misma situación se ha repetido a lo largo de la historia y al final las aceptamos con naturalidad, como ya ha pasado con el GLUTAMATO, ahora no podemos vivir sin él… en cualquier caso, que dios nos coja confesados.

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