domingo, 24 de abril de 2011

Con dos rombos.

La visión de mujer objeto sigue siendo una constante en nuestros días, y a tenor de las noticias que se publican a diario, parece que no va a tener fin, algunos se creen que estamos en una sociedad civilizada e igualitaria entre hombres y mujeres, pero no es así.

La discriminación hacía las mujeres está en hogar, en el trabajo, en la religión… en todo lo que demostramos ser y por supuesto trata de mantener al macho dominante que pretende someter a la mujer. Así también sucede en los estamentos sociales, incluso en el deporte, quedando muy lejos el espíritu olímpico que tratan de vender en cualquier olimpiada.

No importa lo grande o pequeña que sea la organización, así te puedes encontrar a la federación internacional de bádminton que obligará a las mujeres a usar falda, por supuesto mini, para jugar los partidos del Grand Prix , pretendiendo así aumentar la afición.

Aunque haciendo el mismo razonamiento, se podría aumentar la afición del género femenino, obligando a jugar al bádminton a los hombres en tanga y que no pudieran disimular sus atributos ¿Se imaginan el número de mujeres que comenzaría su afición a éste deporte? Seguramente habría determinados jugadores que tendrían una legión de aficionadas, dado el tamaño de su miembro, y éstos ni siquiera deberían ganar los torneos, pues en realidad el bádminton sería lo de menos. ¿Así se fomenta el deporte?

La sociedad acepta y tolera el valor de la mujer objeto con toda naturalidad, por el contrario, se escandaliza cuando el objeto de placer es el género masculino y el objetivo del placer es el género femenino.


0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada