sábado, 5 de febrero de 2011

El confesionario.


En fechas recientes descubrí como una persona estaba recibiendo el sacramento de la confesión. Me sorprendió ver dicha escena pues es difícil encontrar hoy a gente que vaya al confesionario a contar sus secretos y encontrar así la solución.

El confesionario es un enigmático lugar dónde se acumulan miles o millones de misterios y curiosamente ninguno de ellos ha sido desvelado, todos están a buen recaudo en ese lugar oscuro, pequeño y frio. Todo lo allí confesado, ha sido con voz tenue, lo más bajo posible, pues salvo los interesados, nadie más debe saberlo.

En ese momento reflexioné sobre la confesión en nuestros días, pues éste sacramento parece formar parte del pasado y difícilmente  hoy tiene cabida, pero ¿Quién no tiene algo que confesar? 

Quizá la gente ya no se acerca  a los confesionarios porqué muchos ya han perdido la fe, y cierto es que cada vez es más difícil tener motivos para creer que ahí se van a arreglar nuestros problemas, pero cuando la información es clara y fluida es mucho más fácil la salvación. Todavía hoy existen personas que se dirigen a ellos para encontrar una respuesta y seguro que la encontrarán, les animo a continuar…
La Fe en el cambio.

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