domingo, 21 de noviembre de 2010

El futuro de la crisis.

Desde hace ya tiempo, y especialmente en el tiempo presente se ha llevado a cabo una modificación en la estrategia para alcanzar cualquier objetivo que uno se proponga. No importa quién sea el protagonista de dicha propuesta: persona; familia; ayuntamiento; estados… todos, absolutamente todos tratan de cumplir sus objetivos a la mayor brevedad posible y no se duda ni por un instante en cerrar los ojos y lanzarse al vacío.

Es por ello que la inmensa mayoría ha seguido el aparentemente camino más fácil, sin querer darse cuenta que en un abrir y cerrar de ojos, habían bebido el agua de toda su vida y ahora toca caminar descalzos por el desierto.

Todo era un espejismo casi perfectamente plasmado, el crédito fluía sin cesar en una espiral que nadie quería que acabara, no había remordimientos en tomar un crédito del 120% del valor de la hipoteca porque lo que ayer costaba 100 hoy vale 200 y mañana 400. En sólo 3 días cualquiera era el “rey” de las finanzas. Se generaba un empleo espectacular ¿quien se iba a atrever a decir que eso era un desastre?  Ésta situación se fundamenta en escuchar los cantos de sirena que te alejan de la realidad. Era tan difícil escaparse a esa tentación, tu vecina, los amigos… todos con su vida de “ricos” y si se preguntaba qué pasa si las cosas van mal, la respuesta era fulminante, lo vendes y ya está ¡esto nunca pierde su valor!

Aparentemente todo era perfecto pero pronto sucedió lo inevitable… la crisis, que al igual que la muerte pasó por los cinco estados vitales negación, enfado, negociación, depresión y aceptación final. Dando paso a un desastre económico, y por tanto social.

El gobierno, después de medidas como los rocambolescos y fracasados planes E, ha decidido aumentar la presión fiscal y reducir drásticamente los sueldos (ya veremos cómo termina eso). Recetas, éstas últimas, nada originales y que sólo maquillan los resultados temporalmente, pues el problema real es que se ha malgastado mucho más de lo que se ha ingresado.

Y bajo ese yugo, todos los demás tenemos que achicar el crédito hipotecario que serán como las letras del camión de Manolito Gafotas (para los nietos, de los nietos…) sabiendo que cada vez es más difícil abrir un negocio o encontrar trabajo con el que tener unos ingresos. Maldito futuro el que hemos permitido crear para nuestros hijos.
 
La bolsa de cada día.
 

jueves, 18 de noviembre de 2010

Ya ni la roja nos da alegrías.

Aún reconociendo que el fútbol no es de mi interés, admito que es imposible no verse involucrado por las noticias de los que algunos se atreven a denominar el deporte rey. La inmensa mayoría  de los medios de comunicación, reservan gran parte de su espacio informativo a éste negocio y no reparan en gastos para tener en nómina a los periodistas deportivos, que  son encumbrados con contratos millonarios.

Las dos Españas, futbolísticamente hablando, han sido el Madrid y el Barcelona. Los aficionados al fútbol se decantan por éstos equipos porque son los que ganan normalmente y los seguidores lo que en el fondo quieren es ganar, les importa menos si el partido es bueno o malo, al final la victoria es lo importante. Esto es fácilmente constatable al finalizar un encuentro entre ambos equipos, pues la cara de cada una de las aficiones es la cara y la cruz.

Ahora, y sólo por ser ganadora del mundial en éste año, la roja  ha sido objeto de deseo de todos los aficionados, mucha gente se enfundaba la “camiseta oficial” demostrando una vez más la apuesta al caballo ganador.

Sin embargo, la derrota de ayer de la selección española ante nuestros vecinos portugueses por un abultadísimo cuatro a cero ha carbonizado los únicos brotes verdes que habían florecido en éste país. Ahora las mismas personan que apuntaban que gracias a la selección española de futbol los españoles y españolas éramos más felices, no les quedará más remedio que aceptar que estamos más tristes y que poco tiene que ver en nuestra tristeza la subida del IVA, la luz, el gas…

Portugal 4 - España 0

lunes, 15 de noviembre de 2010

La pegalotodo Leire Pajín.

En la sociedad actual los máximos encargos políticos son llevados a efecto por personas de nula experiencia y una incapacidad demostrada para llevar a cabo tal responsabilidad. Parece no importar cuán conocedor eres de la materia en cuestión o la capacidad demostrada para el puesto, siendo lo único importante, el número de piruetas que hayas dado en el partido político.

El gobierno formado por incompetentes y encabezado por el presidente parece haber salido de un rocambolesco programa, digno de Zapatero, dónde la preparación no es su mayor virtud. En el que los nombramientos de ministros parecen obtenidos como el premio de lotería. En el que todo el mundo tiene “igualdad de oportunidades”, y por tanto, no se tiene en cuenta la valía de los participantes.

Leire ha sido una de las agraciadas con uno de los premios gordos, la cartera de sanidad, y la pregunta es obvia ¿Qué sabe de sanidad y cuál es el bagaje para llegar ahí? A la primera parte de la pregunta se demuestra que nada y a la parte segunda se responde echando un vistazo a su currículum.  El único mérito que atesora es haber progresado en su partido de forma meteórica.

No es un caso único, ni en tiempo ni en lugar, en realidad se ha convertido en denominador  común de todos gobiernos, no sólo se circunscribe al gobierno de turno, sino que también abarca todo aquello que sus tentáculos alcancen. Dejando tras de sí, un triste camino en el que el esfuerzo de las personas ha quedado reducido a cenizas y la ilusión es simplemente  convertida en desgracia.

Nadie es perfecto

sábado, 6 de noviembre de 2010

Y ahora le toca a Valeriano.

Hace ya un tiempo, Zapatero prometía pleno empleo mientras negaba la crisis, para pasar a aceptar una desaceleración, y finalmente acabo reconociendo la crisis de España, pero sólo como consecuencia de una crisis mundial. Para poner solución, una de sus correligionarias intentó tranquilizar a medio mundo, anunciando para ello, un encuentro planetario entre  Zapatero y Obama. La locución de dicho anuncio fue más propia del descubrimiento de vida extraterrestre que de una reunión que nadie sabe si se produjo. Finalmente, el ansia hizo ver brotes verdes a los miembros del gobierno de Zapatero, pero esos mismos titulares de prensa, se tornaron de inmediato en mofa mayúscula, al comprobar mes tras mes que el número de desempleados crece sin cesar.

Para afrontar la situación, que ha ido de mal en peor, Zapatero ha optado por renovar sus peones ofreciéndoles “retiros de oro” y suplantarlos por otros nuevos para que se abollen o pagar servicios prestados, en cualquier caso todos ellos son para que los golpes no le lleguen a él.

Una de las nuevas adquisiciones, es el flamante Ministro de Trabajo, que además es miembro de uno de los sindicatos institucionales establecidos, éste no dudó en demostrar sus convicciones al apoyar activamente la NO huelga general y pocos días después se presenta como adalid de la nueva reforma laboral. No son necesarios más datos para determinar que ésta persona no es apta para el cargo por un descarado conflicto de intereses. Sin embargo, la realidad dicta, y las distintas facciones del gobierno requieren de su cuota de representatividad para mantener su status.

Mientras éste Ministro esté en el cargo, tendrá en sus manos el difícil papel (marrón decía su antecesor) de contar a la baja los parados y aparecer ante los medios de comunicación a primeros de mes para interpretar, siempre, de manera que se transmita que la recuperación económica es un hecho y que así lo muestran los números, todo ello sabiendo que salvo los esclavos del pensamiento único los demás sabrán que lo que cuenta es un cuento.

Quien te ha visto y quien te ve.