jueves, 24 de junio de 2010

Algunos lo llaman inversión, y otros simplemente, despilfarro.

Resulta una contrariedad que en éste tiempo de crisis, a los trabajadores y trabajadoras de FEVE se les reduzca casi un 5% de sueldo mientras ésta misma empresa, presidida por el Sr. Villalba, se dedique a reformar la estación de La Vecilla tres veces en poco más de dos años para dejarla como estaba.

En la primera reforma, se establece un cierre perimetral, eliminado así, el paso entrevías para peatones, se justificó dicha actuación esgrimiendo la peligrosidad de éste paso. Además se implantó un control de accesos que ya carecía de sentido. En la segunda, se cambia el color de la estación, eligiendo cómo color corporativo, un amarillo típico de los dibujos animados de los Simpson. Y finalmente, ésta última reforma que tienen a bien inaugurar, se eliminan vallas anteriormente colocadas, se vuelve a cambiar el color de la estación, se coloca granito, cristal (de los gordos), adoquines,  un par de paneles con la leyenda “FEVE les desea… feliz destino” plantados en mitad del andén… ¡y esto ya es motivo suficiente para inaugurarlo con ágape incluido! ¿¿¿??? El único objetivo de ésta última remodelación: la destrucción de todo lo construido en las otras dos reformas.

Al final de las tres reformas, todo está como al principio: el control de accesos está cómo si no estuviera y lo que es peor, se genera un paso peligroso sobre las vías, con la diferencia que FEVE ya ha dilapidado ¿100.000€, 200.000€,300.000€, 400.000€, 500.000€…? ¿Quién sabe cuánto? Lo que sí está claro, es que los trabajadores y trabajadoras de FEVE hemos contribuido para obras absurdas como ésta en un 5%.

La última actuación de crear un paso peatonal que cruce las vías, contradice las actuaciones que se están llevando a cabo en todas las ciudades y pueblos, que tratan de suprimirlos. Incomprensiblemente en éste caso se fomenta, con el consiguiente riesgo. No son pocos los trágicos accidentes que ya ha habido, algunos cercanos, y parece que no se aprende de ellos. Hay otras formulas que son perfectamente aplicables a La Vecilla y que garantizarían la seguridad de todos, por lo qué  nunca se debería haber inaugurado éste paso.

El sinsentido llega al extremo, que mientras el Sr. Ministro de Fomento anuncia que no puede sostener líneas férreas deficitarias, otros en La Vecilla tienen la osadía de inaugurar un despilfarro.  ¿Alguien se atreve a explicarlo?

miércoles, 16 de junio de 2010

Las vueltas que da la vida.

Hace no muchos años, era impensable que fuera la mujer quien llevara el sueldo a casa, mientras el marido se encontraba sin trabajo. Ésos tiempos, poco a poco y no sin dificultad van cambiando y el género masculino tiene que afrontar los nuevos cánones establecidos. Sin embargo, no son pocos los que encuentran mancillado su orgullo, ese forjado para no llorar y ser el macho dominante de la manada, que de aquella estaba obligado en exclusiva a ganar el sustento económico para los suyos y por contra, su mujer,  quien se suponía que era suya , debía estar bajo el yugo del rol establecido. Su obligación era estar en casa con “sus labores” sin mayor aspiración que ser una esposa “ejemplar”, una madre “ejemplar” y siempre lejos del trabajo remunerado. Esclava de sus hijos, de sus padres, de sus suegros... Ya desde que eran niñas estaban marcadas para no estudiar, por prodigiosa que fuera su mente, su destino ya estaba escrito: ser madre y tener hijos.

El paulatino desarrollo integral de la mujer no ha sido fácil. Una lucha continua se sucedía en la sociedad y sobre todo, en el hogar. Ahí era dónde el padre, debía  autorizar que esa niña continuara sus estudios más allá de leer y escribir, a veces las propias madres, eran las que no querían que siguieran estudiando, quizá no eran capaces de imaginar una mujer psicóloga, enfermera, química… ¿no creían en sus propias hijas?; ¿envidia? Lo más probable es imaginar que desearan para sus hijas esa vida continuista, el mismo rol llevado por ellas, “al fin y al cabo no era tan malo”…  Cada vez que se escucha un relato de cualquier abuela, en el que rinde cuentas de su infancia,  parece sacado de la mismísima edad media, y sin embargo es de antes de ayer: lavar en el reguerón o  parir 10 veces e ir a trabajar, formaban parte de sus quehaceres. La vida de los hombres no era fácil, en realidad no era para nadie, ¿pero cuando una mujer podía ir a la cantina? Eso era territorio exclusivo para hombres. La mujer tenía muchos aspectos cercenados. Vivía en una pequeña jaula en la que no había lugar para vuelos que no fueran de baja altura. Incluso hoy esa misma jaula no ha sido aún despedazada por completo. De cualquier modo, ya se encuentran numerosos casos en los que la mujer es quien lleva la nómina a casa y no es fácil para el hombre, en realidad  para la sociedad, asumir dicho cambio. En muchos casos el varón no acepta el patrón, ¡con todo lo que implica! en el que ya no hay excusas para no hacer las tareas “típicamente femeninas” como lavar, planchar, cuidar al bebe… Ahora es el hombre quien lleva el delantal, compra el pan o va a hablar con la tutora. En unos casos el hombre lo acepta con naturalidad y en otros casos no lo acepta ni a tiros.

La conformidad con éste nuevo rol no es fácil, pues todavía hoy se arrastra la cultura machista y patriarcal. Si es cierto que cada vez en menor medida, pero ahí están sus efectos, que para afrontarlos con naturalidad se requiere un ejercicio de introspección, en el que no se tiene que asumir el papel que tanto tiempo ha sido impuesto al hombre y a la mujer por separado. Sin duda esto es vital para el entendimiento entre hombres y mujeres en igualdad. Palabra maldita para aquellos que desean a toda costa, estar por encima del género opuesto. Nadie, absolutamente nadie, de viva voz, dirá que quiere estar por encima de  otro, pero el problema se reconoce cuando a la mujer se le presuponen unas tareas consideradas menores, sumadas a  un papel de satélite del hombre. Las personas tienen que superarse a sí mismas y  hay que animarlas en esa superación, en ningún caso se debe encasillar a nadie. La sociedad tiene gran responsabilidad al   respecto, pues ha hurgado dónde más le duele. Quizá el exponente visible, por tener una característica intrínseca de difusión, sea la publicidad. El fin último es “vender” un producto, utilizando para ello cualquier tipo de herramienta por mezquina que sea. Se ha usado el cuerpo de la mujer como objeto de reclamo para coches, bebidas, teléfonos… y por supuesto lavaplatos, esponjas, planchas… Hoy no se ha evolucionado nada en éste aspecto, siguen enfocando culos para anunciar zapatillas, o mujeres corriendo con escasa ropa detrás de un hombre, para publicitar desodorante. Quizá, y no me lo creo, por saturación la sociedad no reacciona ante éste uso peyorativo de la mujer y en vez de menguar, aumenta ésta mala práctica.

Cada día la presencia de la mujer en el mundo laboral es mayor, y eso se debe a la capacidad de trabajo de ellas y no a desear una cuota participativa. Se debe creer en la personas, en su capacidad de trabajo y en la igualdad de oportunidades. Una sociedad mejor, supone una implicación mayor del hombre en las tareas del hogar, no como una ayuda, sino como iniciativa propia. No con ello quiero eximir a la mujer de su compromiso, el objetivo es poner la igualdad por bandera. El objetivo es llegar a la felicidad sin tener una criada o un criado por pareja.
El futuro

miércoles, 9 de junio de 2010

Estoloarreglamosentretodos Vs estonoloarreglanidios.

Éste tipo de campañas institucionales tratan de subirnos el ánimo  como si fuera una viagra social, y a la vez responsabilizar a todos y cada uno de nosotros por igual ante ésta situación de crisis, bajo la bandera del buenismo no se responsabiliza a los bancos, que daban un crédito a alguien que sabían que no  lo podía pagar y ahora le embargan el bien y le dejan sin dinero y con deuda. Ni tampoco se apunta a la mayoría de las cajas de ahorros, esas que ahora nos enteramos que han estado al borde de la quiebra y sin embargo ahí están los mismos que estaban de viviendo como ricos.¿Dónde estaban los mecanismos de control?

No es normal que se responsabilice por igual a todo el mundo, pues en vez de ésta campaña se podría haber hecho una que rezara quienlahagalapague, y se citara el sueldo de los políticos y se mostraran las arcas púbicas de cada ayuntamiento, cada diputación… citando la cantidad de chiringuitos públicos en los que se colocan exconcejales, expresidentes, tíos y sobrinos… pero claro está que no se va a hacer algo así, pues bien está como está ¡y que nada cambie! No se plantean eliminar miles de puestos superfluos en la administración, ni administraciones enteras. Ni tampoco las subvenciones interesadas. Ésta campaña receta unas aspirinas para un enfermo que tiene cancer ¿y prendete curarlo con eso?. Por supuesto que no, se duplican las competencias y se reduce la efectividad pues ¿Tiene algún sentido que una persona esté administrada por siete administraciones a la vez? ¡Junta vecinal, ayuntamiento, consejo comarcal, diputación, comunidad autónoma, estado y unión europea! Claro que es mejor hacer una campaña invitándote a no pensar en lo que se está haciendo con tu dinero. Campañas cómo ésta que en ningún caso ofrecen solucción alguna y que me temo es otra forma de que vivan algunos amigos.

Todas esas jaimitadas son las que pagamos entre todos, como los carteles del plan E que ahora los vamos a pagar con la factura de la luz, el aumento del IVA, la disminución del sueldo…  ¿en eso va el dinero del contribuyente? en eso, y  en mejorar la imagen del que tiene la llave de la despensa.
 Algunos carteles han costado más que las obras

martes, 8 de junio de 2010

Reforma laboral.

La reforma laboral de éste país está en un punto sin vuelta atrás, el acuerdo entre la patronal y los sindicatos institucionales debería haber sido ya un hecho, pero todo indica que será el gobierno quien tenga que aplicarlo por decreto el próximo 16 de junio. Tiempo han tenido patronal y sindicatos para llegar a un acuerdo, prórrogas y más prorrogas se han sucedido, para que al final otro decretazo caiga sobre éste país.
Que nadie dude que la reforma laboral traerá un recorte en los derechos de los trabajadores. Por un lado se quiere "adaptar" el trabajo a la flexibilidad laboral, lo que implícitamente da a conocer que los trabajos son/serán de usar y tirar, con la consiguiente necesidad de mano de obra, también de usar y tirar. Básicamente es ésta la esencia de dicha reforma, que entra en contradicción con la relación laboral habida hasta ahora. Antes, un trabajador no cambiaba de Empresa en toda su vida, y por tanto no había lugar a indemnización por despido. Y ahora, la patronal busca que ésta indemnización por despido sea la menor posible, por el contrario, los sindicatos no quieren un despido “barato” por lo que la brecha es divergente.
El gobierno de Zapatero, perdón: el desgobierno de Zapatero, ha tenido que recular en sus primigenias ideas de no recortar ni un derecho laboral, pero le han tenido que recordar desde Europa, por un lado y Obama por otro que haga “reformas estructurales”. Que cómo dijó el Sr. Blanco, el Ministro de Fomento: “nada volverá a ser como antes” fíjate que estoy de acuerdo con ello, pero ¿ésta frase lapidaría se referirá a todo, todo? ¿Políticos incluidos? Creo que de ésta tampoco se arreglará, pues no me creo que esas reformas estructurales afecten a TODO el mundo por igual, todo ello a pesar de que la propia condición de político debe ser de entrega a la sociedad. Es como si las misioneras pidieran coches de lujo para hacer su labor. Simplemente es infumable.
Ahora bien, la sociedad es quien debe exigir a los políticos, por ser sus representantes, lo que tienen que hacer y no al revés. Los trabajadores y trabajadoras nos encontramos en una difícil situación, hay más de 5 millones de parados y sin duda algo se ha hecho mal. Hace pocos años se consiguió en éste país un nivel de riqueza nunca antes conocido aquí, y con ésta misma legislación laboral que ahora tanta gente está empeñada en cambiar, por lo que creo que ese no es principal problema, y más cuando ya se están pisando derechos laborales: jornadas de 14 horas, contratos que se pisan continuamente, nóminas sin abonar… de eso sabe un rato Diaz Ferrán (Presdente de la CEOE). Tampoco voy a decir que todos los trabajadores sean perfectos y es necesaria una legislación que, por ejemplo, rescinda un contrato.
En cualquier caso que nadie se preocupe, que sigue vigente el eslogan de ZP, por el pleno empleo.


Zp, el vidente.