domingo, 18 de abril de 2010

Desviar la atención a: "Vamos Leon"

Las estupideces que se realizan desde el consistorio de la capital leonesa no parecen tener límites, en ésta ocasión la ocurrencia es una absurda campaña publicitaria con el ridículo eslogan Vamos León, eslogan que no deja de ser un grito de guerra (o de ánimo) para alentar al Baloncesto León o el Ademar, ese mismo eslogan se plasma en una campaña publicitaria orquestada por el PSOE y asumida por el palmero de Chamorro. En un principio se quiere mostrar ésta campaña como institucional y apolítica, pero lo único que tiene de institucional son los fondos a los que se ha cargado y que nadie sabe cuanto ha sido: El Ayuntamiento de León.
La empresa de cualquier proyecto debe ser planteada en sus orígenes y justificada, además, cuando se trata de dinero público la transparencia es de obligado cumplimiento. En éste caso, el objetivo es elevar la moral de todos los leoneses, pero en realidad todo el mundo tiene claro que es otra cosa: Subir la popularidad del alcalde de león y su palmero. No quieren reconocer que “la moral” de los leoneses se sube con empleo y no con proyectos que se desvanecen uno tras otro: Biomédica (con foto del obispo bendiciendo la primera piedra); la escuela de pilotos (que pregunten a Aznar, sin comentarios); El parque tecnológico de León que prometían mil empleos a muy corto plazo y ¿en cuántos se han quedado?. Tantos son ya los proyectos que han sonado en éstas lindes que los presentes suenan simplemente a más humo: El palacio de Congresos; El tranvía; El control del AVE… ¿en que quedarán todos éstos? Seguro que lo vociferado hoy tiene detrás la escusa buscada para justificar su retraso, su suspensión… y siempre serán otros los responsables del desastre.

Éste disfraz con el que se quiere mostrar un León rampante que sería el rey de la selva no es más que un gatito que no hace ni miau y ronronea dócilmente, sino hay que ver como la población se envejece estrepitosamente, el 25% de la población de la capital tiene más de 60 años, (por no hablar de la provincia) y ésta proporción aumenta cada año. No citaré la retahíla de tópicos, por otra parte ciertos, de los que adolece la sociedad leonesa.

Son tantos los engaños que hemos vivido en León, que pretender resolver ésta situación repartiendo pines es pitorreo, y que además el Sr. Alcalde de León llegue a calificar de éxito repartir 3000, demuestra lo bajo que podemos llegar a caer.

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