sábado, 9 de enero de 2010

Lo que Zapatero no cumple

El 14% de la subida en el peaje de la autopista entre León-Astorga para éste año recién inaugurado es un despropósito generado por la empresa adjudicataria y que ha contado con el visto bueno del Ministerio de Fomento, a la sazón responsable último de la subida.

En el año 1999 el Partido Popular y la Unión del Pueblo Leonés alcanzaron un acuerdo, en el que se garantizaba la alcaldía de la capital leonesa a cambio de diversas inversiones en la provincia de León, entre las que se encontraba la construcción de una autovía entre León y Astorga, pero como casi todos los proyectos de los que León es beneficiaria nació con malformaciones. La autovía se convirtió en un abrir y cerrar de ojos en autopista, a pesar de ser una vía de comunicación en la que no se tuvieron  que salvar grandes dificultades orográficas, pues no existe túnel alguno y tan sólo hay un pequeño viaducto. Sin embargo los (i)responsables se obcecaron en que pasaran por caja  todos los usuarios. Es posible que pensaran que los leoneses somos “ricos” pues tenemos mucho carbón, mucha agua, vino y muchos chorizos.  El precio por el tramo de 38 kilómetros  sobresalía, tarificaron el precio por kilómetro más caro de toda España y han subido año tras año para llegar a éste Enero de 2010 a 4.40€. Han intentado aumentar  el número de usuarios  reduciendo el precio del peaje a la mitad, siempre y cuando pases por caja por la noche, por supuesto que la medida no causó furor ya que por la noche puedes viajar gratis por la nacional sin apenas tráfico.

El sinsentido surge cuando por la autopista no circula nadie y a escasos metros, por la nacional circula todo el mundo, asumiendo el gran peligro que tiene, son ya demasiados los trágicos accidentes en los que se han tenido que lamentar varios fallecidos.

Por alguna extraña razón el camino tomado es incrementar el precio del peaje un 14%, eso a pesar de ser una autopista infrautilizada. Los esfuerzos no se han encaminado hacia la utilidad de la  inversión sino a todo lo contrario. ¿Qué finalidad tiene hacer una obra millonaria si luego no se usa? La respuesta a ésta pregunta debería ser el punto de partida para que el Ministerio de Fomento diera los pasos necesarios para la amortización de ésta obra. Todo ello más allá de la efervescencia electoral en el que un Sr. Zapatero eufórico “prometió” eliminar el pago en todas las autopistas leonesas.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada