domingo, 20 de diciembre de 2009

Universidad de León: suspenso categórico.

La Universidad de León (ULE) no está pasando por su mejor época pues en éste momento se pone en riesgo el cobro de la nómina de Diciembre, en virtud de éste dato objetivo será la propia comunidad universitaria e incluso la propia sociedad leonesa, quienes deberán hacer un estudio pormenorizado de los factores que han desencadenado ésta situación para poder subsanarlos.

El problema económico es consecuencia de actuaciones de la propia ULE y por otra parte del descenso de la natalidad en León. Comenzando por éste último, habrá que decir que el descenso de nacimientos reduce los estudiantes potenciales, uno de los factores determinantes a la hora de estudiar una carrera es disponer de la Universidad cerca pues no todo el mundo puede permitirse residir fuera, de ahí se desprende que éste sea uno de los factores  determinantes: A menos alumnos, menos matriculas y menos dinero en las arcas de la ULE. Si ahora hay, por ejemplo, 6000 alumnos menos que hace 6 años, la ULE deja de percibir seis  millones de euros menos (6000 Alumnos x 1.000€ de Matricula/Alumno).

Para suplir ese descenso de alumnos leoneses la única solución es conseguir que la ULE sea una universidad lo suficiente atractiva para que estudiantes de otras provincias sean capaces de desarraigarse de sus propias ciudades y trasladarse a León. Aspecto éste que no se alcanza en la mayoría de titulaciones que se imparten en los Campus leoneses. Es difícil conseguir alumnos de fuera de león viendo como en el ranking de universidades públicas, la de León figura en el número 42 (fuente: elmundo)  y la experiencia vivida por muchos de los alumnos en muchas carreras es insufrible. Es famoso el caso de derecho romano en el que el índice de aprobados es prácticamente nulo,  ¿será que todos los estudiantes son malos? Las anécdotas son muchísimas: Catedrático que después de todo un trimestre explicando teoría llega al examen y propone tres problemas y ante la queja unánime de los alumnos te espeta “soy catedrático y tengo libertad de cátedra” su afirmación estaba fuera de lugar pues lo que hizo corresponde sólo a la soberbia de los incapaces; Profesora que en revisión lee el periódico mientras ignora al alumno; Alumno de ingeniería que siendo su especialidad automatismos no toca un autómata en su carrera; Muchos profesores no tienen horas de tutorías o no las cumplen… serían miles los “pequeños aspectos” que en suma definen un comportamiento, un habito.

También, por supuesto, los hay buenos y que siempre están dispuestos a enseñar pero son los menos.
El problema financiero o como hoy se quiere vender siempre eufemísticamente: de liquidez. No es el origen de los males de la ULE, es sólo la consecuencia de una mala praxis que se arrastra desde el propio momento en el que se pierde la esencia de la Universidad: la formación integral, es decir la transmisión de saberes tanto científicos como éticos.


Lectura recomendada: La formación integral: objetivo de la Universidad  
José Manuel García Ramos
Departamento de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación.
Universidad Complutense de Madrid

1 comentarios:

  1. Cada uno tiene lo que se merece, ya es hora de que muchos de los que se han apoltronado en uno de esos puestos salgan al mundo laboral y sepan lo que es trabajar.

    ResponderSuprimir