La decisión de tomar a “la roja” como cabeza de cartel se debe al estado de gracia que hoy en día tiene y proyectar ese arquetipo a la sociedad. Puede suponerse que con la inclusión de gente famosa con el producto a presentar hace cuando menos más llamativo el producto. Hoy en día son muchos los anuncios que hace gala de gente famosa. Ahí está Susana Griso con el famoso lácteo probiótico que muestra las ventajas de éste bebible como si de la panacea de todos los males fuera. Los miembros de la selección siguen la misma estela de civismo sostenible, en el que muestran como ahorrar energía y dinero, mensaje con el que estoy de acuerdo. El problema surge cuando esos que me dicen que “siempre que sea posible utiliza el transporte público” estoy seguro que éstos que cobran 6 millones de euros van en el bus de la línea 13 a entrenar y se van de fiesta en el “buho” y cuando van a comprar su casa, lo primero que piensan es en contratar “el limitador” de 20 Amperios para no emponzoñar la naturaleza.
En 15 años casi se ha duplicado el consumo de energía.
Desde luego el Gobierno es consciente de un dato: España depende energéticamente de suministros externos mas allá del 80%. La cifra sin duda alguna hace mella en el modelo productivo, pues tenemos que contar con un gasto de partida muy superior al que tendríamos con una energía más barata. Con ésta campaña se trata de poner a lo que no llega ni a parche, pues ese aspecto aún siendo importante no resuelve el verdadero problema energético que existe. Ahora bien ¿estamos preparados para afrontar el futuro suministro energético? El consumo de energía crece a un ritmo exponencial y el plan de inundar con molinos de viento, plantas solares, mareomotriz... no están siendo capaces de abastecer a la demanda, y la utopía de reducir el consumo carece simplemente de sentido.
Las jaimitadas a las que nos tiene acostumbrada la clase política y en particular el actual gobierno español pasan desde regalar “bombillas como hizo el Ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, ver ricos que conducen coches carísimos diciendo que uses el transporte público, o comprobar en la nueva ley económica las directrices para regular la temperatura del bar. Fuegos de artificio que como ya tienen por costumbre tratan de enmascarar la realidad.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada